
Dormir bien es fundamental para el crecimiento, el desarrollo cerebral y el bienestar emocional de los niños. Sin embargo, muchos papás no imaginan que detrás de los despertares nocturnos, la respiración ruidosa, la inquietud al dormir o el mal descanso puede haber una causa silenciosa: las alergias.
Aunque no siempre sean evidentes, las alergias afectan la respiración, la piel y las vías aéreas, lo cual interrumpe el sueño de los niños mucho más de lo que parece.
Aquí te explico cómo identificarlas y cuándo consultar a un especialista.
Muchas alergias empeoran durante la noche por dos razones principales:
Acostarse aumenta la congestión nasal y el goteo posnasal, lo que dificulta la respiración.
El cuarto suele ser el espacio con más exposición a:
Como resultado, tu hijo puede pasar la noche con:
Todo esto afecta profundamente la calidad del sueño.
La congestión nasal dificulta dormir y causa:
La piel inflamada pica más de noche, lo que provoca:
El asma nocturna se manifiesta con:
Algunos alimentos producen síntomas digestivos, cutáneos o respiratorios que se pueden manifestar en la noche.
Muchos padres creen que estos signos son normales, pero no lo son:
Si tu hijo presenta varios, vale la pena investigarlo.
Un cuarto con:
Puede ser el lugar perfecto para desencadenar alergias nocturnas, especialmente por ácaros del polvo, moho, epitelios de mascotas, etc.
Indispensable en niños con dermatitis atópica.
Pueden desencadenar tos nocturna y síntomas de asma.
La tos al dormir siempre es anormal y requiere estudio
Si tu hijo presenta:
El especialista puede ayudar a verificar si se trata de:
y guiar un tratamiento completo.
El sueño afecta el comportamiento, la concentración, el aprendizaje y el sistema inmune.
Cuando se controla la alergia, el sueño mejora de inmediato y también la calidad de vida del niño… y de la familia.
La Dra. Carolina Toro, alergóloga pediatra, te ayuda a encontrar la causa real y mejorar su descanso.
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alergologacarolinatoro.com